viernes, 29 de julio de 2016

Hilos para hacer encaje de bolillos.

  El encaje de bolillos es quizá la técnica de labores más delicada de realizar. Requiere de bastante atención por parte de la encajera, ya que la más mínima distracción supone un error que no se conocerá hasta avanzar en el encaje, y volver atrás significa haber trabajado para nada. Además, hay que añadir el peligro que supone deshacer el encaje, puesto que el hilo, que ha sido torcido decenas de veces, se vuelve débil, y amenaza con romperse. 


Pañito de bolillos para Taty por su cumpleaños.
Hilo Fincrochet del n. 50.






 Hilo Finca para hacer bolillos.










 Cesto de trapillo en rosa hecho por mi prima Taty, lleno de hilo Fincrochet.

 Para hacer bolillos se puede utilizar cualquier hilo, aunque los favoritos de las encajeras son Finca y Fincrochet, ambos de Presencia Hilaturas S.A., en distinto grosor. 30, 40, 50 y 100 son los más comunes y, en particular, los dos últimos. De cada número existen varios tonos de beige y, por supuesto, blanco. Déjate aconsejar en Novedades París, en Zaragoza.




 Algunos profesionales abren la posibilidad de utilizar otra calidad de hiloPatrons Roka ofrece unos conos de viscosa bastante adecuados para realizar sus patrones de chal, en varios colores.


 Es también habitual introducir un par de bolillos llenos de un hilo brillante, incluso metalizado, para resaltar el borde del encaje o marcar un dibujo del mismo. Este hilo puede ser de rayón, de viscosa o sintético.

 En la Mercería El Siglo de Zaragoza, además de recomendar el hilo Fincrochet, tuvieron la idea de hacer bolillos con hilo de rayón. Los resultados son muy llamativos, ¡pruébalo!
 Fila superior : hilo metalizado.
Fila inferior : hilo de rayón.

 Los cuatro palillos de bolillos que acompañan la imagen son de madera y están hechos a mano. Mi Tía MariNaty los ha decorado representando los cuatro elementos de la naturaleza : agua, tierra, fuego y aire.




 Éste es el bolsillo que lleva en la parte de delante la bolsa que hizo mi Madre en lienzo moreno para mi torta de bolillos gallega.







 La puntilla está hevha por mí en la misma torta gallega con hilo de rayón de la Mercería El Siglo.

 Y, puestos a buscar hilos originales para hacer encaje de bolillos, por qué no utilizar un hilo de algodón, pero que sea resistente, para poder torcerlo y torcerlo, y que aguante otra vuelta más. Yo he probado con el hilo de acolchar de patchwork... y me ha sorprendido. Acostumbrada al tacto suave de los hilos de algodón habituales, me he encontrado con un trabajo rígido, pero exacto, sin posibilidad de curvas, pero diferente. ¡Y me ha gustado!

 Los palillos de bolillos también son diseño original de Tía MariNaty.

 El pañito rojo está hecho con hilo Gütermann para acolchar patchwork. Siendo un hilo bastante tenso, sorprende su facilidad para moldearlo. No esperes un brillo como el del algodón, el resultado es mate.



viernes, 22 de julio de 2016

Oh Brasil !

 Samba,  Capoeira, ... Brasil es ritmo, es color y alegría. Los conquistadores que llegaron en aquel lejano enero no podían ni esperar en lo que se convertiría. Y desde allí, llama al mundo entero. Pocos no piensan en Brasil al ver juntos el verde amazonas y el amarillo del sol. Y yo, admiradora de su música incesante en carnaval, decidí vestir a mis "pequeños brasileiros".

 Para el vestido elegí un algodón muy ligero, con pequeñas flores en azul y rosa. Confeccioné un cuadrado para la pieza del delantero y otro para la pieza de la espalda y los uní por los costados. Añadí un biés en verde bordeando las sisas y el pequeño bolsillo en el lado derecho. Utilicé el mismo biés como cordoncillo para confeccionar las tirantas con lazos.








 Es un estilo al Summer Picnic Dress tan fácil de hacer en Cosotela.





 Sobre una camiseta ya confeccionada, bordé esta palmera, siguiendo el método que ya expliqué en mi entrada Camisetas infantiles.





 Para darle profundidad a la palmera, borda en oscuro las palmas que se encuentran más hacia atrás, y en verde claro las que se sitúen en primer plano. Con ello también conseguirás mayor realismo en tu bordado.

 ¡ Samba, mi negra !


 Y ahora a Menuda inspiración a buscar ideas para el siguiente proyecto.

viernes, 15 de julio de 2016

Mi remalladora y sus hilos.

 Llegó a mi vida casi sin creérmelo. Aparte de la máquina de coser que me regalaron mi Madre y mi hermana, mi remalladora, también conocida como overlock, es mi otro tesoro. Cuando la oigo correr se me acelera el pulso. Gracias a ella he podido trabajar con telas que, por su composición, se desharían nada más cortarlas.
 Se trata de una máquina Jata Solid Overlock 900. Precisa de cuatro bobinas: dos para las agujas del pespunte, una para el gancho superior y una para el gancho inferior. Aunque también se puede utilizar con una sola aguja de pespunte. Es aconsejable remallar con tres hilos las costuras más largas, como las costuras de los hombros, los laterales, las sisas y mangas. Las costuras de refuerzo o las que pudieran quedar a la vista, como la entrepierna o la abertura de las mangas, se deben trabajar con remallado de cuatro hilos.

 Este modelo de remalladora también dispone de diferencial, con el que puedo controlar el arrastre del tejido que se está remallando. Las hay más complejas, pero para mi pequeño taller es más que suficiente.



 ¡Todavía me acuerdo del día que me la regalaste, moreno! ¡Qué ilusión me hizo!

 Remallar un trabajo es asegurarte que el revés queda terminado, y la tela no se podrá deshilachar, aún lavándola. Recuerda siempre que se remalla con el derecho de la tela hacia arriba.
 En ocasiones, el remallado se deja a la vista, buscando que quede como un adorno en el borde de un bolsillo, una manga, o para darle un sentido informal a la prenda.
 Cuando necesites cambiar de hilo, no cortes y tires de él como haces en la máquina de coser. Para cambiar de hilo en la remalladora, corta el anterior a ras de la bobina y une el nuevo hilo con un pequeño nudo, y sólo con un nudo. Presiona el pedal y deja salir la cadeneta de los cuatro hilos, tirando suavemente de ella. Los pequeños nudos pasarán por todo el recorrido sin estropear tu máquina, y en poco tiempo tendrás enhebrada la remalladora con el hilo nuevo.




 El hilo que se emplea para remallar puede ser, en principio, el hilo habitual de coser. De poliéster 100%, se comercializa en bobinas de 100 m, 250 m, 500 m ó 1.000 m. El tamaño mayor suele compensar en precio,  y teniendo en cuenta que al remallar se gasta bastante hilo, es aconsejable decidirse por esta presentación. En cuanto a marcas, Gütermann es mi favorita.



 Sin embargo, si eres costurera habitual, es frecuente remallar tejidos en colores básicos, como el blanco o el negro. En este caso, Gütermann ofrece una quinta opción : bobinas de 10.000 m ó de 30.000 m. Por su tamaño, no siempre se pueden situar en la plataforma de los hilos de la remalladora, pero no tendrás que estar pendiente de tener hilo en los carretes.


 Aunque este hilo es también 100% poliéster, su textura es diferente. Es un hilo más suave, menos torcido, elástico, y, aparentemente más frágil. Pero lo preferirás para remallar, sobre todo, si el tejido es elástico. Cuando quieras planchar el remallado hecho con este hilo, utiliza un paño sobre él de forma que la plancha no acceda al hilo directamente, ya que se vería dañado.

 En la imagen, el hilo superior corresponde a una bobina de 10.000 m, y el inferior, a una bobina de 1.000 m. Viéndolos juntos queda más evidente la diferencia entre sus texturas.



  Existe una carta de colores de este hilo especial para remallar, que contiene más de cuarenta referencias, con varios tonos de cada color. Las costureras expertas aconsejan usar siempre un tono más oscuro que el de la tela para confeccionar el remallado, cuando se trata de tejidos de color medio a oscuro. Para tejidos de color claro, es mejor buscar un tono parecido o más claro que el de la tela, o el color del fondo en el caso de estampados.



 Estas bobinas grandes se pueden adquirir en mercerías algo más especializadas,  como en Almacenes Cobian en Madrid, o en Novedades París en Zaragoza.


viernes, 8 de julio de 2016

Ropa infantil de verano.

 Lo más habitual para la ropa de verano infantil es utilizar colores alegres y muy vivos. Sin embargo, repasando las colecciones de las firmas de confección infantil, tanto en este año como en los anteriores, podemos observar que algunas marcas optan por una línea de tonos intermedios, en ocasiones poco definidos, incluso difíciles de combinar con otras prendas que no son de dicha marca. A pesar de estos detalles, resultan ser prendas favorecedoras para los niños, y que les imprimen un estilo especial; además de tratarse de tejidos muy adecuados para ellos y de cortes de patrón genialmente ideados.

 Por todo ello, y sin saber cómo, nuestros pequeños acaban teniendo un conjunto de estas características. 

 Para las más conocidas casas de ropa infantil, este verano se dejará atrás el gris perla del año anterior y predominará el azul añil en varios tonos de iluminación.


 Desde mi pequeño taller, hemos diseñado un vestido en algodón canelado, ligeramente elástico, con estampado de flores color añil en distintos tamaños, y algunas flores en color mostaza, con hojas también en mostaza, sobre fondo blanco. El bajo del vestido está adornado con una estrecha puntilla de algodón en color añil.




Espalda del vestido, donde se aprecian los cuatro aros de sujeción.

 El borde del peto ha sido ribeteado con biés blanco, así como la parte posterior de la cintura. La ausencia de canesú en la espalda nos permite situar al vestido en verano en vez de en primavera. La espalda se ha llenado con un entramado de cinta blanca que sirve como sujeción y cierre posterior. Cuatro aros metálicos permiten varios cruces de las cintas :




 Cruzado sencillo. Cruzar las cintas e introducir en la anilla del lateral contrario y hacer el lazo en el centro.


 Cruzado doble: introducir la cinta del hombro izquierdo en la anilla derecha de la cintura y luego en la anilla del lateral izquierdo, terminando en el lazo. Proceder de igual manera con la otra cinta. Realizar entonces el lazo.


 Cruzado delante: cruzar las cintas e introducir en las anillas de los laterales contrarios, cruzar en el delantero y volver a la espalda hasta el lazo.



 En cuanto al pantalón, se ha aumentado la sencillez del patrón eliminando las costuras laterales. Hemos empleado tela de lino en un tono añil algo más oscuro que las flores del vestido.


 

 Al igual que en el peto del vestido, se han ribeteado los bajos del pantalón con biés blanco. La cintura ha sido engomada con un elástico de cinco hebras, aconsejado en Novedades París para la confección de ropa infantil.

 Ambas telas fueron adquiridas en Tejidos San Miguel, en Zaragoza.

viernes, 1 de julio de 2016

El gatito viajero.

 Estamos tan repartidos por el país que alguna vez hacemos maletas para ir a ver a los demás. Y para que la ropa no toque el forro de la maleta suelo poner un pañito de tela de algodón ... Así se me ocurrió "el gatito viajero".

 Existen 3 gatitos viajeros. Mi hermana recibió uno para su maleta de embarazada, para la clínica.



 Otro gatito lo tiene mi prima Carmencita, que también lo lleva de viaje.



 El tercer gatito ronronea por aquí...






 Como habéis visto, están hechos con bolillos. Para los dos primeros utilicé hilo Presencia del número 50, y para el tercero hilo rojo matizado Crochet Omega del número 30. El hilo lo podéis encontrar en Novedades París, en Zaragoza. En los tres casos necesité 5 pares de bolillos.

 Y ahora vamos a pasear al gatito por RUMS, y por RUMS D.


viernes, 24 de junio de 2016

Mi traje de flamenca.

 Me gusta vestirme de gitana. Es la mejor manera de ir a la Feria. Es cuando formas parte de la fiesta. Pero no encuentro un traje con el que haya "flechazo". Así que... ¡no lo pienso más! Me lo hago yo y será entero a mi gusto.

 Los trajes oscuros se ven más por la noche, pero de día destacan entre los de más colorido. En mi caso elegí un tono verde botella, en una tela de popelín, en Galerías Madrid. Yo misma diseñé el patrón a partir de un vestido ajustado, y lo adapte a las líneas clásicas de los trajes de gitana, buscando el estilo de las bailaoras de flamenco, sobre todo en los volantes de las mangas. Aparte del corte sencillo, no quise ponerle más adornos que su propio color, y un bolsillo con cremallera, escondido en el segundo volante. 



El vestido no lleva nada, así que es el mantoncillo el único protagonista. En este caso, un brocado de seda con flores beige estampadas y hojas verde oscuro, sobre un agua a betas rosa y gris. Para los flecos utilicé hilo de viscosa en gris. El enrejado es original. Si lo tocas, ¡quieres ponértelo!







 Cuando eliges un diseño tan lineal para un vestido, no puedes acompañarlo de un mantoncillo que deje indeferente. La tela, el fleco, el enrejao... llevarán a un estilo distinto, con elegancia. No olvides escoger unos complementos llamativos, sobre todo, los pendientes.

 ¡¡¡ Ven a RUMS a descubrir los diseños de las demás !!!

 Y, si buscas algo más, hay otro RUMS que también me gusta.


viernes, 17 de junio de 2016

Camisetas infantiles.

 Si ya te los comerías sin sal ni ná, cuando van vestidos con ropita infantil, ya es que les muerdes hasta el lunar de la cara, como el que tiene mi sobrino.

 Para bajar a la playa o para la piscina, sólo necesitan el bañador y una camiseta. Podrás encontrar camisetas estupendas pero te aseguro que te gustará más que las que lleven las hayas bordado tú misma.

 En muchas tiendas hay camisetas de colores sin nada más. Sólo tienes que pensar primero qué dibujo les vas a bordar y coordinarlo con el color de la camiseta. Si tienes dudas, empieza probando con camisetas blancas.

 Busca camisetas de algodón, ya que son más adecuadas para su piel y no les provocarán irritaciones. El hilo que debes emplear ha de ser algodón de bordado. Yo siempre utilizo madejas Anchor del número 25 y de 30 m. En Pontejos en Madrid es donde he encontrado mayor variedad de colores. 


 Marca con rotulador grueso y negro los trazos de tu dibujo en un papel y sitúalo dentro de la camiseta, centrándolo en la parte delantera. Coloca la camiseta sobre una mesa de cristal, y debajo de ésta, enciende una lámpara de escritorio enfocando hacia arriba. Gracias a la luz verás tu dibujo perfectamente. 

 Sigue la silueta del dibujo con un rotulador. Puedes emplear rotulador para textil si estás segura que luego lo cubrirás con el hilo. Si lo vas a bordar en ese momento, utiliza un rotulador mágico. Se borra al aire por lo que no dejará huellas cuando acabes tu bordado. A mí me gusta el rotulador de Madeira, que tiene dos puntas de distintos tamaños.

 El bordado seguirá fielmente el dibujo si utilizas bastidor. No es necesario que tenga pie, ya que el dibujo en sí es pequeño. Las camisetas suelen estar confeccionadas en punto de algodón, que les confiere propiedad semi-elástica. Por eso, deberías forrar el bastidor o añadir un trozo de tela, siempre de algodón y de color neutro, para engrosar la camiseta e impedir que se mueva al bordarla.

 En estos bordados es mejor optar por agujas cortas, ya que las puntadas están muy próximas entre sí. Procura no hacer nudos. Una buena bordadora debe saber esconder los cabos. En la primera hebra, deja un trocito del extremo sin pasar por la tela, y ve recogiéndolo por detrás con las primeras puntadas. Las siguientes hebras las rematas por detrás antes de usarlas con el bordado ya hecho. No tires de la hebra con fuerza porque se hundirá en el punto, déjala caer tirando suavemente del hilo, hasta quedar en su sitio. Bordar es un acto de elegancia, y debe hacerse con delicadeza. 


 Debido a la elasticidad del tejido que estás bordado, el mejor punto a realizar es el punto de tallo. Sigue el trazo del dibujo siempre de forma oblicua a él, no exactamente sobre él. Así no cubrirás puntos consecutivos del tejido que oculten la hebra o deformen el resultado del dibujo. Puedes ver cómo se hace el punto de tallo en el blog de dmc.

 Cuando esté bordado tu dibujo, retira el bastidor, y plancha las marcas de éste. Si pusiste una tela, las marcas serán muy ligeras. Para planchar el dibujo colócale encima un paño de algodón. La primera plancha se hace con mucho ímpetu y así el exceso de calor no dañará el algodón del bordado.


 ¡Ya tienes tu camiseta hecha! Pónsela a tu enano favorito y... a la playa!!

 Como yo tengo sobrino y sobrina, combiné los dibujos para que fueran coordinados. Fíjate que las camisetas no son iguales, son de niño o de niña. Te enseño algunos de mis bordados:




¿Crees que gustarán en Menuda Inspiración?

viernes, 10 de junio de 2016

Ropa de verano para bebés.

 Mi hermana y yo siempre decíamos que si alguna vez teníamos una niña la vestiríamos con tela de vichy. Nosotras tuvimos algún vestido y siempre nos ha parecido que era una tela muy adecuada para niños, por su textura y colorido. Pues bien, una niña llegó a nuestras vidas... ¡¡¡ había que coser ropita de cuadros de vichy !!!

 La tela de vichy para verano es una batista muy ligera, para empezar en el mundo de la costura es bastante adecuada. Por su precio, no tendrás miedo a arriesgar, y su textura te ayudará a coserla. Busca también un patrón sencillo, que te anime a complicarte en futuras creaciones. Yo elegí este diseño que sólo tiene una pieza. Tiene amplitud, que para un bebé es deseable, porque se trata de un patrón cortado a capa. Para resaltar el biés, elegimos un estampado igualmente en vichy. A 5 cm del bajo y en el bolsillo cosemos una ondulina en blanco para que contraste. 


 En la parte posterior, lleva tres botones. Cuidado con el tamaño de los botones que todavía andamos con bebés, si son muy grandes puede que le molesten o dejen señales en su delicada piel. Fijaros que la parte inferior de la abertura queda en redondo. Es el pequeño detalle de este vestido. Cuando empiece a andar, esta curva dejará ver su coqueta ropa interior.


 Y, como el modelo es tan sencillo y rápido de hacer, ¿te animas a hacer otro en un color diferente?  ¡¡Tu princesa va a ir de cuento!!



 Y no hay princesa sin príncipe. Para el niño ideamos un pantalón de talle alto, que tape bien el pañal, y unos tirantes en cuadrado. Para la foto elegí un modelo que pasaba por allí.


 Como para estas prendas suele sobrar más tela de la que cortas, tienes la posibilidad de inventar diseños. Un rectángulo de la tela de vichy con un elástico en la cintura es una falda rápida. Y con 25 cm de batista blanca es suficiente para esta blusa, ribeteada con el biés de vichy en rosa que quedó después de hacer el vestido.


¡¡ Seguro que ahora miras a la tela de vichy de forma diferente !!

¿Qué habrán hecho las demás en Menuda Inspiración?

miércoles, 1 de junio de 2016

Bordado sobre tul.




 La historia de Europa está unida a la historia del encaje. Bruselas, Chantilly, Brujas, Camariñas o bolillos... son los más conocidos. Pero hay otros más discretos en su fama, pero no menos llamativos para los que saben apreciar el valor del conocimiento artesanal.









 Uno de ellos es el encaje de Aleçon. Este encaje se mantiene vivo gracias a la estrecha relación entre la maestra y la alumna, ya que son pocos los textos en los que se puede consultar el método de esta bella y elaborada técnica francesa, y se encuentran redactados en francés. La sencillez de sus materiales contrasta con la complicación en su desarrollo; si bien se trata de seguir con el hilo los motivos dibujados en un patrón, bordar a cordoncillo su contorno, y unirlos mediante un tul tejido a festón con el mismo hilo. Es un trabajo basado en la paciencia, virtud que se presume en una buena bordadora, ya que se avanza con extrema lentitud.

 No hay que olvidar que el encaje de Aleçon tiene su cuna en la corte italiana. Fueron bordadoras venecianas las que llegaron a Aleçon, donde ya existía tradición encajera, para enseñar su elaboración, y además no pudieron volver a su país por haber traicionado el secreto artesanal de este encaje. Sin embargo, Italia tiene otras delicadezas para impresionarnos, como el conocido Puncetto valsesiano. Este encaje de aguja es originario del valle de Valsesia, en el Piamonte. Más simple todavía en sus materiales, sólo aguja e hilo, se sigue un esquema previamente seleccionado, y se va ganando anchura conforme se confecciona. Se adivina la maestría en cada giro de aguja para conseguir siempre la misma tensión en toda la labor.

 En nuestro país, además del encaje de bolillos, podemos presumir del bordado sobre tul. También se le conoce como encaje de Granada, donde existe una antigua y popular experiencia del bordado sobre tul. La suavidad y elegancia de sus formas hace que sean trabajos admirados y deseados.

 El tul es una red de hexágonos, que gana ligereza según sea de algodón, hilo o seda, siendo este último el más brillante y suave. El punto cruzado, el punto de pasta o relleno, las bastillas, ojetes y zurcidos se entrecruzan aportando profundidad al dibujo según se concentren o dispersen, consiguiendo que la red tenga una tercera dimensión y el peso necesario para proporcionarle movimiento en el caso de prendas de vestir.

 Este bordado adorna pañitos, manteles, ropa de cama y de cuna, abanicos, mantillas y velos de novia. También se confeccionan manteletas, como las de los trajes regionales en el norte de España, llamadas bobiné, y que forman parte de la indumentaria aragonesa, concretamente, del traje de dama.


 Éste es el primer pañito que realicé bordado sobre tul. El dibujo es original y simétrico. Mide 32 x 54 cm.






 Sobre una red de algodón en color beige, bordé los motivos dibujados en el patrón empleando hilo mouliné DMC color ecru. Antes de empezar la labor, asegúrate de tener suficiente cantidad de hilo. Es preferible que sobre hilo a que falte. Si adquieres hilos en varias veces pueden existir diferencias en la coloración de cada lote que, consecuentemente, dañarían la armonía del trabajo.




 Las agujas de bordado sobre tul están provistas de una pequeña bola en el extremo que les impide engancharse en la red. Se presentan en tres longitudes, según el punto que se vaya a bordar.
 Tanto las agujas como el hilo proceden de la Mercería El Siglo, en Zaragoza, donde además puedes recibir clases para aprender a realizar esta delicada técnica.







 El patrón se prepara sobre un papel duro, como el cartón de embalar. Algunas maestras prefieren dibujarlo sobre tela. Después se fija el tul al patrón con un hilo de algodón de coser en tono parecido al del hilo con el que vas a bordar, realizando puntadas largas y en diferentes direcciones. Conforme se va bordando, el propio tul tira de sí mismo y cambia su tamaño, sobre todo, el de algodón; por eso debe estar bien sujeto al patrón y debidamente estirado. Si decides dibujar el patrón en una tela, ésta puede ser algo elástica y deformar el dibujo. 
 Comienza el bordado por los motivos de las esquinas o el contorno, para que quede delimitado y sea fiel reflejo del patrón. En el contorno del pañito, borda a punto de festón un haz de seis hebras del mismo hilo con el que estás bordando. Conseguirás realzar el interior a la vez que el pañito quedará más terminado. Cuando vayas a bordar los motivos interiores sitúa un paño limpio y de color neutro sobre el bordado ya realizado para que el roce de tus manos no estropee el hilo del bordado. Con independencia del punto con el que bordes cada motivo, resalta su contorno siguiéndolo a cadeneta, para fijar su figura.



 Al acabar de bordar, repasa bien todo el tul, por si se ha olvidado algún motivo. Si estás segura de haberlo bordado todo, gira el patrón y coloca el tul sobre una superficie de algodón. Por detrás del cartón verás las puntadas que lo unen al tul. Corta estas hebras y tira suavemente de ellas, porque alguna estará cosida al bordado.
 Coloca el tul ya separado sobre una toalla blanca y sobre él un paño de algodón, y plánchalo sin vapor. Es importante que sea una toalla o una superficie blanda porque así no se aplasta el bordado con la plancha.

 Seguro que ya estás pensando en el siguiente bordado sobre tul....
 Me presento en RUMS para enseñar mi trabajo, y en RUMS D.