viernes, 30 de septiembre de 2016

Zurcidos.

 Los zurcidos son ya cosas de abuelas... Y, efectivamente, mi abuela Josefina los hacía para descubrirse. Comprobadlo por vosotros mismos :



 Pero, realmente, ¿qué es un zurcido? Y, lo más importante, ¿cómo se hace?

 Todo tejido está formado por dos hilos que se cruzan perpendicularmente, y que se conocen como trama y urdimbre. La urdimbre son los hilos largos que se colocan en el telar en primer lugar, y que sirven como base para ir entrecruzando la trama. Por eso, a veces, a la urdimbre se le llama vertical, y a la trama, horizontal. Lo más habitual es denominar a la urdimbre como "sentido del hilo" y a la trama como "contrahilo". La mayoría de los trabajos se realizan en el sentido del hilo, en paralelo con el borde de la tela. 

 Ya que comentamos la disposición del tejido en el telar, el borde también nos advierte del derecho o el revés del tejido. En los laterales del telar hay unos ganchos que van arrastrando el tejido ya acabado fuera del telar. Estos ganchos están dispuestos de abajo arriba con el fin de tensar la tela. En la mayoría de las telas, el derecho de la misma se encuentra siempre hacia arriba. Por tanto, si observamos los agujeros que han dejado los ganchos, el derecho de la tela será el lado en el que los agujeros levantan la tela, no donde la hunden. 




 Los materiales que necesitas para hacer un zurcido son agujas de zurcir, hilo y dedal. Si el zurcido se va a hacer en una tela cerrada en círculo, como un calcetín, será útil un huevo de zurcir para tensar la tela y no tocar el lado opuesto del calcetín.











 Las agujas de zurcir son de una longitud característica para lograr un mayor número de entrecruzamientos en cada pasada. Las que os muestro las conseguí en Novedades París, en Zaragoza.

 Utiliza un hilo no grueso para realizar el zurcido, normalmente de poliéster. Intenta que el color del hilo sea lo más parecido posible al de la tela. Si se trata de una tela con varios colores, elige siempre el más oscuro, ya que hará que el zurcido pase desapercibido. No cortes hebras muy largas que fácilmente se engancharán con los hilos sueltos de la tela. 

 Antes de comenzar un zurcido hay que identificar cuál es la urdimbre (sentido del hilo), puesto que es la primera que hay que recomponer, y es la base que se utilizará para pasar alternados los hilos de la trama. La mayoría de las prendas de vestir están confeccionadas al hilo, es decir, la urdimbre es como una línea recta siguiendo el cuerpo.

 Una vez seleccionada la urdimbre, enlaza con hebras en esa dirección los extremos del roto, creando lo que hemos llamado la base del telar. Una vez cubierta toda la superficie donde no hay tela, enlaza los extremos de esa superficie en el sentido de la trama, cogiendo con la aguja los hilos de la urdimbre que acabas de añadir de forma alternada.




Éste es el aspecto que presenta un zurcido ya acabado. 



viernes, 23 de septiembre de 2016

Camisetas infantiles (3).

 Los dibujos animados son el mundo de los niños, todo termina en ellos. Es lo que más les gusta. Cualquier objeto que los incluya lo darán por bueno. Por eso, en su ropa deben estar presentes para hacer que ésta sea diferente. 

 Ya hemos visto algunas camisetas bordadas y la forma de hacerlo sin fallos en la entrada Camisetas infantiles. Complicando un poco los trazos de los dibujos y añadiendo más colores se puede conseguir bordados tan llamativos como éstos:





 Para resaltar más que es de niñas, elegimos un color rosa para el lazo y el vestido, en un tono pastel ya que se trata de un bebé. El gesto dulce en los ojos se consigue bordando el ojo que está más alejado con una forma alargada respecto del ojo más próximo.






 En cuanto al niño buscamos una imagen más loca, no tan dulce, pero siendo bebé también, por lo que bordaremos la camiseta en azul claro. Despeinado y con más movimiento, muestra un gesto más vivo en los ojos.


 Yo creo que gustarán mucho en Menuda Inspiración.


viernes, 16 de septiembre de 2016

Pañitos de bolillos.

 Es mi labor favorita en verano: hacer bolillos. No me importa la forma que tenga, sólo quiero cruzar y cruzar palillos, horas y horas. Sé cuándo empiezo pero nunca cuándo acabo...

 Buscaba entrar en este mundo hace tiempo y, poco a poco, abrí su puerta. Empezaba a impregnarme de una jerga nueva, de un silencio entre hilos, concentrada. Largas tiras de puntillas torcidas atestiguan mi tesón. La primera puntilla presentable fue secuestrada por mi Madre que, orgullosa, la situó coronando su tela favorita : el lienzo moreno.






Al principio realizaba formas sencillas: punto entero, medio punto, arañas simples y filigranas de torchón. La labor avanzaba rápido y el resultado se veía pronto, para satisfacción propia y de alguien más. Mi Madre remataba el trabajo añadiendo el minúsculo trocito de tela en el centro. 



  Para hacer pañitos cuadrados lo mejor es utilizar una torta de bolillos redonda, y hacerla girar para confeccionar cada cuarterón del pañito.

 Al avanzar en el conocimiento de esta técnica, tú misma vas pidiendo sensaciones nuevas, conocer otros puntos. Y fue cuando me atreví con este pañito:





 Llegaron los guipures, las trenzas, el punto entero con separación... La labor parecía interminable. Al aumentar su complejidad se volvió un trabajo lento, pero a la vez, más satisfactorio. Se convirtió en un encaje apreciado, valorado por su elaborado desarrollo, poniendo a prueba la paciencia de la encajera. Sin embargo, llamó mi atención y consiguió enamorarme más de este tipo de encajes.
  Y todavía hoy, sigo en ello...

 Me voy a RUMS a enseñar estos pañitos. También los voy a enseñar en RUMS D.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Lencería para hombre. Pijama y Batín.

 La mayoría de los patrones comerciales son para confeccionar ropa femenina o infantil. Desde luego, es la opción con mejor acogida, pero, ¿y qué pasa con la ropa masculina?





 Este pijama está hecho tomando como modelo un pijama industrial.  Para el pantalón utilicé el mismo patrón como delantero y como trasero.













 Puedes coser prendas para hombres sin tener los patrones apropiados desde el principio. Por ejemplo, para llegar a este batín de hombre, puedes partir de un patrón de blusa cruzada para mujer.




 




 En todas las revistas de patrones se ofrece una tabla de medidas que corresponden a una talla en concreto. Por regla general, un hombre tiene más talla que una mujer, así que tendrás que modificar los patrones a una talla más partiendo de la última talla que ofrece la revista y que ya se considera talla grande. Para ello, añade la misma distancia que separa a la talla mayor de la talla inmediatamente inferior. En el caso que la curva sea en sentido invertido, se mantendrá la misma distancia que se observa entre tallas.



  
Hay que recordar que en los patrones multitallas de las revistas hay algunos trazos que son comunes para todas las tallas.


Si la distancia entre dos tallas es de 0.9 cm, marca esa medida para conseguir una talla más.












 No debes hacer las curvas que suelen llevar los patrones de mujer en los laterales de las piezas delantera y posterior. Desde la sisa hasta el bajo, el patrón de hombre es una línea recta, como una cortina. De igual forma, no hay que embeber en los hombros, ni añadir pinzas, sobre todo en los modelos como éste, que son cruzados y sin botones. Ajusta el hombro del patrón al hombro del hombre y redibuja la abertura de la manga con una regla de curvas.

 A veces, aunque tengas mucha tela, la mayoría se utiliza en las piezas delantera y posterior, y para las mangas sólo queda su tamaño exacto, sin tela suficiente como para conseguir un acabado más profesional. Este problema se puede solventar incluyendo un adorno en el borde de la manga. Este adorno se tiene que hacer antes de confeccionar la manga.



 Señala el contorno de las dos mangas con una bastilla de puntos flojos. Aunque la costura de las mangas tenga una apariencia recta, inclínala un poco hacia dentro, quedará más ajustada al brazo. No hay que olvidar que estamos basándonos en un patrón de mujer, y las mangas son más vaporosas.
 Corta un trozo de tela de igual anchura que el patrón de la manga. Cuidado con las telas de rayas que son mágicas: de repente, la raya oscura está a la izquierda de la raya blanca cuando antes estaba a la derecha. Debes estar atenta para seguir el dibujo. También necesitas un trozo de cordón blanco como el que se ha cosido en el borde de los delanteros.



 Remalla la tela del cordón y el trozo de tela derecho con derecho, y cose a la máquina esta unión con el pie de cremalleras de la máquina de coser.





 Gira la tela y fija con la plancha, procurando que no se vea el pespunte hecho a máquina.
       
   Para unir la pieza del cordón a la manga, corta el bajo del patrón de la manga a 1 cm del borde. Une el borde de la manga con una línea a 4 cm del cordón, incluído éste, revés de la manga contra derecho del cordón. No olvides hacer coincidir las rayas de ambas telas. Remalla a 1 cm del borde del patrón de la manga y cose justo en el borde del patrón. 


 Gira las telas hacia el derecho y sitúa el pespunte justo en el filo entre ellas, asegurándolo con la plancha.
 Con el pie de cremalleras de la máquina de coser, fija el extremo del adorno a la manga.


 El borde ha quedado totalmente profesional :


 Y el dobladillo sigue el dibujo de rayas. Ahora puedes confeccionar la manga del batín.





 Complementa el batín con un bolsillo, cinturón y travillas . 





 Las dos telas fueron adquiridas en Tejidos San Miguel.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Ropa infantil de verano (2)

 No creo que haya nada más gustoso de ver que tu par de enanos vestidos por ti. Hay que empezar por algo sencillo, sin forro y sin vueltas. En este caso la ropa de verano suele ser la más indicada.

 Alegres colores, formas redondeadas y pocos dobladillos. El escote y la sisa están rematados con un biés. Utiliza tela de piqué, es fresca para ellos y fácil de coser para ti.


 Para el llamativo vestido de lunares marrones hemos seleccionado tela de batista, también muy adecuada para el verano por su ligereza y transpiración. No tendrás problemas al coserla. El patrón para este vestido es sólo una pieza y el vuelo se consigue porque se trata de un corte a capa. Para el niño realizamos un mono en tela de batista, a juego con el vestido de la niña.



 El conjunto de rayas azules está confeccionado en piqué de canutillo. La falda del vestido, de vuelo con pliegues, está adornada con una puntilla de piqué en el bajo. 
 El mono para el niño está abierto en un costado, en los tirantes y en la entrepierna, para cerrar con automáticos.





 El vestido rosa, también en tela de piqué, sigue el mismo patrón que el vestido azul, pero un poco más largo en la falda. A 4 cm del borde del bajo cose una ondulina en blanco para que resalte. En el costado derecho lleva una abertura con automáticos, igual que en la parte delantera de los tirantes. 




 La tela de popelín también tiene un tacto agradable en el calor del verano. No es complicada de coser, sólo que en este popelín en concreto, agujero que hagas agujero que perdurará en el tiempo, incluídos los alfileres. 
 El vestido se basa en el patrón único de corte a capa, ribeteado en biés blanco. Es el mismo patrón que se ha utilizado en el vestido marrón de lunares.


  Aquí podemos apreciar que los tirantes delanteros del vestido están cosidos sobre los traseros.

 El pantalón del niño, en el mismo popelín a rayas azules, se ajusta gracias al elástico de la cinturilla. Los tirantes se enganchan delante mediante dos automáticos. 

 ¿Qué habrán publicado las demás en Menuda Inspiración?

viernes, 26 de agosto de 2016

Camisetas infantiles (2).

 Conforme avanza el verano, los niños se van poniendo cada vez más morenos, y eso anima a buscar unos colores más llamativos o, en el extremo contrario, más pastel.
 De tanto llamarles "pitufos", al final he querido que lo fueran realmente. Y se me ocurrió bordar estas camisetas :






 Estas camisetas se han bordado siguiendo la técnica que ya expliqué en la entrada Camisetas infantiles.

 Y para que no vayan siempre iguales :




¿Las enseñamos en Menuda Inspiración?

viernes, 19 de agosto de 2016

Una Tía, un pañito de bolillos.

 He pasado tanto tiempo, sobre todo veranos, en las casas de mis Tíos, que en todas me siento como la hermana pequeña. Mis Tíos me han acariciado la cabeza como si fuera un hijo más. Y mis Tías se parecen tanto a mi Madre que una vez hasta me equivoqué. Por tanto, es lógico que los lazos se aprieten hasta transformarse en nudos.

 Y esta relación tan intensa, ¿se podría expresar con hilos? ¡Así que decidí que les tenía que hacer un pañito de bolillos!

 Eran los principios de los comienzos. Apenas sabía coger cuatro pares a la vez; y descubrí que los extremos en pluma no eran mis favoritos. Sin embargo, había seleccionado para Tía MariNaty un pañito pequeño, sin apenas tela en el centro. Elaboré el pañito con hilo Fincrochet del número 50, en un blanco más apagado. Aún así, se acabó antes de que me diera cuenta. Será por la ilusión que le puse...








Mucho más satisfactorio que el borde fue ir elaborando cada una de las doce arañas que se sitúan alrededor.

 A pesar de haber hecho alguna puntilla, parecía que quería especializarme en hacer pañitos. Buscaba que el tamaño de la tela central fuera ínfimo. Había que darle importancia al encaje en sí. De pocas revistas disponía para ayudarme, no estaba tan informada como ahora de todas las posibilidades a las que podía acceder. 



 Recuerdo que sólo con el dibujo de la cuarta parte del pañito, logré imaginar que resultaría lo suficientemente llamativo como para gustarle a Tía Carmen... y así fue.


 El punto de la virgen me atrapó. Y me obligó a poner mis sentidos en la labor. El descuido más liviano suponía no cruzar un par y ya el motivo quedaría incompleto. Los grupos de seis arañas le daban la transparencia de un auténtico encaje.


  
 Después de tanto tiempo entre mis manos ahora adorna la cómoda de su dormitorio.

 Pero estos duros principios se quedaron muy atrás. Se aprende a seleccionar los patrones, a leer los picados antes de empezar, a saber qué hilo interesa más para realizar un trabajo que habla por sí sólo. Pero sobre todo, se aprende a abrir campo, a buscar el triple mortal... y a explotar todos los conocimientos a la vez.

 Aunque era fácil abrir un cajón y encontrar el minúsculo trozo de tela que precisa un pañito de bolillos, decidí que se podría conseguir el efecto del segundo encaje.

 Con esta nueva visión está realizado el pañito para Tía Pilar, difícilmente impresionable, creo que en esta ocasión dejará estirar sus labios complacida. Se trata de un encaje de bolillos con varios puntos combinados : punto entero, medio punto y arañas.











 Es inevitable contemplar el centro del pañito, donde se ha cosido un pequeño retal de tul en algodón beige, y sobre él, con hilo Anchor color ecru, se ha bordado a punto de flores una sola flor. Los pistilos de la misma son presillas de festón. Queda marcado el contorno de la flor con punto de cadeneta. El fondo del tul está adornado con ondas y punto de pasta.










 Cada Tía es dueña de un sentimiento : Tía MariNaty es la emoción explosiva del que está aprendiendo, Tía Carmen es la serenidad del que practica la experiencia, y Tía Pilar es la inquietud del que investiga y combina técnicas, buscando sensaciones nuevas.

viernes, 12 de agosto de 2016

Bordado sobre tul. Pañito grande.

 Cuando mi hermana me dijo que sí, que estaba embarazada, ¡casi me da! ¡Qué alegría! Y quería expresarlo de alguna manera, y creo que lo que mejor sé hacer es bordar.
 Encontré las flores por separado... ahora había que enlazarlas. Tenía que haber armonía entre ellas, unión y, sobre todo, que quedara perfecto. Quería bordar el pañito más perfecto que jamás se hubiera visto...¡era para mi hermana!

 Sólo en hacer el patrón y unirlo al tul tardé exactamente seis horas, midiendo y encajando flores. Y éste fue el resultado :



 El pañito está bordado sobre un tul de algodón en tono beige, utilizando para ello hilo mouliné DMC color ecru.




 El punto que aparece en primer plano lo he llamado punto de estrellas. He de decir que se me ocurrió a mí, y como no lo había visto antes, me he permitido darle yo el nombre.











 En el bordado sobre tul se combinan las pasadas para conseguir los diferentes puntos. Así, podemos encontrar cruces en las tres direcciones del hilo que tiene un tul, introduciendo la aguja una vez sí en un hexágono y una vez no para la primera dirección del hilo, que suele elegirse la del hexágono alargado. Después se cambia a otra dirección y se alterna igual con la aguja. El punto se concluye al girar a la tercera dirección, obrando igual que en las anteriores. Este punto tipo esterilla adorna las esquinas de este pañito. Existe un punto de difícil ejecución que se conoce como punto de espiga. Las flores centrales tienen cinco hojas. El bordado de las hojas más externas se realizó en el citado punto de espiga. Para hacer este punto se siguen las direcciones del hilo oblicuas, introduciendo la aguja inclinada. Hay que tener cierta experiencia para que salga bien, ya que la tensión del hilo ha de ser la adecuada para ir formando el dibujo.


Punto de esterilla.
Punto de espiga.






 En el pañito podemos encontrar seis flores adornadas con hojas, cuyos pétalos se han llenado con punto de flores. Se trata de un punto sinuoso entre dos filas paralelas de hexágonos, dejando vacía la fila que se encuentra en medio de ellas.

   






 Los laterales de estas flores se han querido bordar alternando filas de dos pasadas de hilo con filas de una sola pasada.





 Debido a sus dimensiones, se trata de una pieza de gran valía. Pero realmente es el esmero y el interés en que sea una labor bien hecha los que han hecho que llegue a ser un objeto de un precio incalculable.

 El tul recibe su nombre de la ciudad francesa de Tulle, en la región de Limousin, aproximadamente en el centro del país. Originariamente, el tul se tejía en telares, torciendo el hilo de la urdimbre después de pasar el hilo de la trama, formando el aspecto de un panal al no quedar los hilos de la trama consecutivos. Al pasar la producción manual a industrial, el dibujo del tul fue ganando complejidad.
 Actualmente, el tul se produce en las llamadas máquinas Rachel con ayuda de unas agujas en forma de gancho que dan lugar a mallas como forma básica.

 Es algo distinto, pero quizá guste en RUMS, ¿y en RUMS D ?